“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia” (Miqueas 7:18, 19). Lectura: Miqueas 7:18-20. El profeta se deleita en el carácter de Dios. Se recrea pensando en su misericordia. Respira hondo […] Leer más