“Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido” (Hechos 20:33, 34). Lectura: Hechos 20:35-38. ¡Qué persona más entrañable es Pablo! ¡Qué ejemplo en cuanto a tantas […] Leer más