“Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista” (Lucas 24:30, 31). Lectura: Lucas 24:25-29. ¡Qué tierna esta historia! ¡Ellos estaban diciendo al mismo Señor […] Leer más