“He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mí paladar, me has puesto en el polvo de la muerte” (Salmo 22:14, 15). Lectura: Salmo 22:16-21. […] Leer más