“Entonces el Rabsaces se puso en pie y clamó a gran voz: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. No escuches a Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. Y no os haga Ezequías confiar en Jehová diciendo: Ciertamente nos librará Jehová” (2 Reyes 18:28-30).ºLectura: 2 […] Leer más