“Ninguna palaba dañina salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, que comunique gracia a los que están oyendo, y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios” (4:29, 30). Ayer estábamos diciendo que si no cuidamos estas instrucciones, podemos entristecer al Espíritu Santo. El Espíritu […] Leer más