“Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago: Dios mismo vendrá, y os salvará” (Isaías 35:3, 4). Lectura: Isaías 35:1-10. Dios mismo sí que vino, y sí que los salvó, pero no como ellos esperaban. No vino en toda su […] Leer más