“No hay quien busca a Dios” (Romanos 3:11). “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré” (Sal. 63:1).“Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan” (Sal. 119:2). Leer más