“Una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros… la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En los cual vosotros os alegráis, aunque ahora, por un poco de tiempo, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas” (1 Ped. 1:4-6). Leer más