“¡Alegraos con Jerusalem, gozaos con ella todo los que la amáis! ¡Rebosad de júbilo con ella, los que por ella llevasteis luto! Porque mamaréis a sus pechos y os saciaréis de su consolaciones, y succionaréis gozosos las ubres de su gloria” (Is. 66:10, 11). Leer más