¿PACIENCIA PARA QUÉ?

“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Santiago 5:7, 8).

Lectura: Santiago 5:7-12.

Cuando pensamos en nuestra necesidad de paciencia, normalmente pensamos en tener paciencia con niños pequeños, o con gente que nos molesta, o tener paciencia esperando el resultado de nuestras oraciones. Pero para los receptores de la carta de Santiago, ellos necesitaban paciencia porque ¡tenían tantas ganas de que viniera el Señor que no podían esperar! ¿Este es nuestro problema? Los creyentes a través de los siglos han mirado los cielos con el deseo ferviente de que se abriesen y que bajasen al Deseado de sus almas. Han estado sufriendo por su fe en Cristo, angustiados, atribulados, perseguidos, enfermos, pobres, y clamaban al Cielo para que les devolviese al Señor Jesús. Nada los ataba a este mundo. Su tesoro estaba en el Cielo y de allí esperaban la venida de Señor con gran poder y gloria para cambiar su miseria por las riquezas de Su reino eterno. Anhelaban su venida. Vivían para ella. Miraban al Cielo como el granjero mira la tierra, a ver si brota la semilla. Esperaban como el granjero esperaba el día de la cosecha. Trabajaban con aquel fin. El tiempo se les hacía largo. Querían que viniera Jesús ¡ya!    

¿Qué nos pasa a nosotros? ¿Estamos tan acomodados en este mundo que no esperamos el otro?  ¿Tenemos aquí todo lo que nos hace falta? ¿Nuestro corazón arde con el deseo de ver a Aquel a quien amamos? Espero que sí. No hay nadie tan hermoso como Él. Tal vez, en lugar de pedir paciencia para su venida, nuestra oración debería decir: “Señor, ¡dame impaciencia! Hazme tan impaciente que suba la persiana cada mañana (como aquel señor mayor de la iglesia de mi marido tantos años atrás) y mire hacia arriba con ilusión y esperanza y diga: “¡Puede ser hoy!”

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