CONTINUIDAD

“Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet… Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase…” (Lucas 1:5, 8).

Lectura: Lucas 1:9-11.

            Habríamos notado que el evangelio de Lucas empieza situándonos claramente en una escena del Antiguo Testamento. Habla de un sacerdote ministrando en el templo como siempre habían hecho los sacerdotes desde los días de Moisés. Luego Lucas nos cuenta el nacimiento, ministerio, muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús, así conectando a Jesús con el Antiguo Testamento. Jesús no vino para empezar una nueva religión, sino para continuar con la misma fe que empezó con Abraham.

Lucas termina su evangelio con la ascensión de Jesús, finalizando el periodo de su estancia en la tierra con la promesa del Espíritu Santo. Mandó a los discípulos a esperar en Jerusalén hasta que viniese el Espíritu Santo para darles poder para evangelizar al mundo. Luego Lucas escribe el libro de Hechos. Pensaríamos que empezaría con la venida del Espíritu Santo puesto que su evangelio terminó con la ascensión de Jesús, pero no, vuelve a explicar la ascensión de Jesús y luego habla de la venida del Espíritu Santo. ¿Por qué hace esto? ¿Por qué repite lo que ya ha dicho? Para conectar el periodo del Espíritu Santo y el nacimiento de la Iglesia con la vida de Jesús. La Iglesia es la continuación del Evangelio. Es la continuación del ministerio de Jesús y la continuación de Israel, y del judaísmo.

No hay tres religiones: el judaísmo, la enseñanza de Jesús, y luego la Iglesia cristiana. Es la misma religión que empezó con Abraham, que dio a luz a Jesús y vio el nacimiento de la Iglesia. Así que Lucas empieza con Zacarías, un sacerdote del Antiguo Testamento y termina con el Apóstol Pablo extendiendo la fe a todo el mundo, no solo a Israel. Cuando yo estudié religión en una universidad cristiana liberal enseñaban que el Apóstol Pablo empezó una nueva religión por su interpretación de la vida de Jesús. No. Pablo es el que plasmó la enseñanza y obra de Jesús en la doctrina que tenemos hoy, pero lo hizo por medio del Espíritu Santo a quien Jesús envió. El Espíritu que estaba en Jesús guiándole toda la vida, vino sobre Pablo, moró en él y le inspiró a plasmar el contenido de lo que enseñó Jesús en el libro de Romanos. El libro de Hechos explica la transición del ministerio de los apóstoles entre su tiempo con Jesús, su recepción del Espíritu Santo, y su proclamación del evangelio al mundo entero.

El evangelio que creemos empieza con el Antiguo Testamento, continúa por el ministerio de Jesús, centrándose en su obra de salvación, y sigue hasta la venida del Espíritu Santo, el nacimiento de la Iglesia, y profetiza el retorno de Jesús y el establecimiento del Reino de Dios, poblado por los salvos de Jesús, los de la fe de Abraham. ¡Viviremos en la Nueva Jerusalem que Abraham salió de Ur para heredar, la Tierra Prometida! Todo está conectado. ¡Alabemos a Dios por su plan brillante!    

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