ORANDO POR NUESTROS HIJOS Y NIETOS[1] (2)

“Y el niño (Jesús) crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él” (Lucas 2:40).

“Y el niño (Juan Bautista), crecía y se fortalecía en espíritu” (Lucas 1:80).

Lectura: Lucas 2:36-40.

Continuamos con nuestras sugerencias en cuanto a cómo podemos orar por nuestros hijos y nietos.

  • Si estamos orando por una hija, o nieta, que tenga un temperamento hermoso: “un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (1 Pedro 3:3), y si es por un hijo, que tenga dominio propio: “Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; presentándote en todo como ejemplo de buenas obras” (Tito 2:6, 7).
  • Que aprendan a orar y que sean personas de oración en el día de mañana: “Y aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11:1).
  • Que odien lo malo y que lo eviten: “No hagas lo que hacen los perversos ni sigas el camino de los malos” (Prov. 4:14).
  • Que sean personas que perdonen las ofensas: “¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” (Mat. 18:33).
  • Que aprendan a pensar como Jesús piensa: “Nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Cor. 2:16).
  • Que animen a otros a hacer el bien: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (Heb. 10:24).
  • Que amen a otros, que sean cariñosos y compasivos con los demás: “Vestíos de amor” (Col. 3:14).
  • Que no se crean mejores que otros: “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola” (Lu. 18:9).
  • Que tengan seguridad en el amor de Dios y su plan para sus vidas: “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos según el puro afecto de su voluntad” (Ef. 1:5).
  • Que amen al Señor con todo su corazón, mente, alma y fuerza, y que amén a otros: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… Amarás a tu prójimo” (Mat. 22:37, 39).
  • Que sean honestos: “Dejen de decir mentiras. Digamos siempre la verdad a todos” (Ef. 4:25).
  • Que ofrenden con su dinero: “Cada uno dé” (2 Cor. 9:7).
  • Que les haga ilusión ir al Cielo: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay… vendré y os tomaré a mí mismo” (Juan 14: 2).
  • Que sean fieles hasta el final: “El que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mat. 10:22). Que todos nuestros hijos y nietos se encuentren en este número.

[1] Adaptado de material de Capenwray, England. Parenting Seminar. Graham & Julie Burrows.

Copyright © 2025 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.