OPORTUNIDADES PARA TESTIFICAR (2)

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio” (Lucas 21: 13).
 
Lectura: Lucas 21:12-19.
 
            Jesús está hablando acerca de las señales que marcarán el fin de los tiempos, y en medio de su discurso les explica a los discípulos lo que les va a pasar: una persecución acérrima ante jueces determinados a destruirlos, pero que ellos deben aprovechar para testificar de Él. Nosotros pensamos que seremos fuertes cuando nos encontremos delante del juez que nos pregunte qué creemos y tengamos que declarar. Pensamos, claro, que defenderemos la fe. Esto lo veremos. Pero, de momento, que aprovechemos las oportunidades que se nos presentan para estar bien preparados para las más difíciles que seguramente vendrán.
 
            El Señor nos dice una cosa que nos anima mucho referente a situaciones en las cuales es complicado testificar: “Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan” (21: 14, 15). Esta es una promesa maravillosa. El Señor dice: “A la hora de defenderte, Yo os daré palabra”. Él mismo lo hará, pero esto no nos ayudará si no hemos aprendido a reconocer su voz, y entender lo que nos está diciendo y obedecerlo. Si entendemos, pero no queremos decir lo que nos manda decir, tampoco nos aprovechará. Los discípulos tuvieron tres años para aprender a obedecer al Señor cuando les decía cosas que no consideraban oportunas. Nosotros estamos en la misma escuela.
 
            Otra cosa: Muchos de nosotros tenemos la tendencia a tener conversaciones en nuestra cabeza con otras personas, anticipando lo que nos van a decir y pensando en cómo responderles. En estas conversaciones mentales, solemos salir ganando nosotros, dejando a la otra persona sin palabras frente a nuestras respuestas brillantes. Lo que el Señor nos dice es que dejemos de hacer esto: “Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa”. Esto también se puede aplicar a conversaciones difíciles que anticipamos con personas complicadas. ¡Cuánto descanso podemos tener si creemos de corazón que el Señor nos dirá la palabra que necesitamos en el momento propicio! No tenemos que estar dando vueltas en la cama imaginando conversaciones, sino descansando en la promesa del Señor, que cuando necesitamos una respuesta Él nos la dará.  
 
            En total, tenemos unas pocas asignaturas pendientes: Ir testificando en las oportunidades fáciles que se nos presentan ahora; aprender a reconocer la voz del Señor ahora; obedecer al Señor aun cuando nos pide que hagamos una cosa que no queremos hacer, o algo que pensamos que es absurdo; y no ir imaginando conversaciones en nuestra cabeza. Todo esto está a nuestro alcance si nos lo proponemos: “Proponéoslo”.  

Copyright © 2025 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.