ALUMBRADOS

  

“Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado” (Efesios 1:17, 18).   
 
Lectura: Efesios 1:15-20.
 
                Pablo sigue hablando de este alumbramiento, el cual necesitamos todos los creyentes para vivir una vida que le agrade a Dios: “Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis” (Efesios 5:13-15). Para saber cómo andar necesitamos alumbramiento de parte de Dios, necesitamos mentes receptivas a la voz de Dios y a la Palabra de Dios. Las personas que no están recibiendo esta luz de Dios, están, o bien dormidas, o bien muertas. Pablo hace un llamamiento a todos los dormidos y muertos: “Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”. Es la responsabilidad de ellos mismos a despertarse o levantarse de los muertos. El llamamiento puede venir del apóstol, de otro creyente, o del Señor mismo. Se ve que estas personas son creyentes, pero que les falta vida. ¡Algunas están tan profundamente dormidas que parecen estar muertas el tiempo (5:16), o saber cuál sea la voluntad de Dios (5:17), o estar llenas del Espíritu Santo (5:18), o tener comunión con otros creyentes (5:19), o estar dando siempre gracias a Dios (5:29) si están dormidas o muertas?
 
                ¿Quién está dando el llamado a despertar? Lo que notamos en estos últimos años es muchos creyentes que andan sin iglesia, como ovejas sueltas buscando pastores, y no los encuentran. Y vemos muchas iglesias que antes estaban vivas y vibrantes, que iban creciendo y evangelizando en la calle y celebrando bautismos numerosos que ahora van funcionando por inercia, haciendo cultos, pero perdiendo membresía.
 
          Muchos dicen que el Señor está a las puertas. ¿Qué es lo que va a encontrar cuando vuelva? ¿Una iglesia perseguida en la mitad del mundo que anhela su venida con cada respiro, y, por el otro lado del mundo, una iglesia dormida cómodamente? De momento parece que esto es lo que hay.
 
           Pues, que nos unamos en oración a favor de los dormidos, que vuelvan a su primer amor, que sean llenos del Espíritu Santo, que velen y oren para estar preparados para la venida del Señor, con sus lámparas ardiendo como las cinco vírgenes (Mateo 25:1ss), que recibieron a su Señor en una hora inesperada. Que el Señor nos ayude para que podamos ayudar a nuestros hermanos en esta hora crítica en que vivimos. Que todos juntos podamos estar despiertos para recibirlo. 

             

 Copyright © 2025 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.