EL SUFRIMIENTO DE LA IGLESIA (2)

“Entonces os entregarán a tribulación y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mat. 24:9-13).
 
Lectura: Mat. 24:3-8.
 
“Por haberse multiplicado la maldad”. Esto ya está pasando.  Nunca ha habido tanta perversidad como lo que estamos viendo en nuestros días. Con tal de mentir y acusar a sus padres de ser homófobos, o de maltratarlos, o de enseñarles en contra de cualquier cosa que la sociedad protege y considera normal, los hijos pueden arruinar la vida de sus padres. Los padres no pueden negar a los hijos lo que éstos quieren sin correr el riesgo de amenazas serias. Algunos han perdido el trabajo por su inconformidad con lo que la sociedad promociona, cosas que un creyente no puede aprobar. Todo esto implica mucho sufrimiento para los creyentes fieles.
 
“El amor de muchos se enfriará”. Esto es que el amor de algunos que profesaban ser creyentes se enfriará, su amor hacia sus hermanos en la fe y hacia sus amigos cristianos. ¡Cuánto dolor cuando un miembro de tu iglesia te denuncia por tus convicciones cristianas! Puede ser que veamos a pastores que ya no aman a sus iglesias, que las abandonan para ponerse de acuerdo con el mundo y vivir de acuerdo con su mentalidad. Si esto ocurre y te denuncian por tu postura cristiana, y tus amigos creyentes te abandonan, ¿qué harás? ¿Te mantendrás fiel al Señor, a pesar de tanto desencanto? ¿Tendrás dudas en cuanto a tu fe? ¿Te sentirás tentado a abandonar también? Puedes tener serias dudas, sobre todo si no contabas con tanto sufrimiento.
 
Si te han enseñado que la Iglesia no va a padecer tanto como para quedar casi extinguida, no estarás preparado para todo lo que va a ocurrir, traición y muerte. El Señor Jesús dijo: “Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lu. 18:8). Tú, a lo mejor, esperabas escapar de cárceles y torturas. El Señor dijo: “Bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí” (Mat. 11:6). No pierdas la fe cuando parezca que el Señor te ha fallado. Sigue creyendo. Cuando las cosas no ocurran como tú pensabas, recuerda lo que dijo el tu Señor. Él nos da a entender que lo que nos espera es terrible. “Cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios” (Juan 16:2), ¡dando a entender que el que te pretende matar será “creyente”! Cuando leemos de las atrocidades que ocurrieron a los creyentes en tiempos de los macabeos, y pensamos que esto nos podría tocar a nosotros, recordemos que tenemos que velar y orar.
 

Copyright © 2022 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.