“Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto” (Isaías 45:5-7).
Lección: Is. 45:1-4.
Hay una profundísima revelación de sí mismo que da el Señor nuestro Dios a este emperador pagano Ciro. Le llama por su nombre y profetiza acerca de él 200 años antes que nazca. Tiene un plan para su vida y se lo da a conocer. Abre el camino para él para que pueda realizar este plan extraordinario. Quita de en medio todos los obstáculos. Su plan maravilloso tiene que ver con el reino de Dios. Todas estas cosas son igualmente ciertas de nosotros. Dios nos ha conocido antes de que el tiempo existiese y tiene un plan para nuestras vidas. Puso todas las piezas en su lugar, nos abrió el camino para que pudiésemos cumplir este plan, y este plan tiene que ver con su reino eterno. El apóstol Pablo nos dice al respecto: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Ef. 2:10). Dios quería que Ciro supiese que su gran éxito como conquistador del imperio más grande del mundo (hasta la fecha) no se debía a su proeza, sino a la intervención de Dios a favor de él. Esto le guardaría de la soberbia que de otra manera le destruiría. Lo mismo se puede decir de nosotros. Todo lo bueno e importante que hemos podido lograr es debido solamente a la ayuda de Dios. No tenemos ningún motivo de jactancia.
Otra cosa que Dios quería que supiese es que Él es Dios y no hay otro. Los dioses de todas las naciones del mundo no existen, no tienen vida, no se enteran de nada, no pueden ayudar a nadie. El único Dios que conoce al hombre, que oye sus oraciones y puede ayudarle es el Dios de Israel. Dios podría haber usado a Ciro para realizar la misma obra sin darse a conocer, pero ¡nuestro Dios es relacional y quería que este hombre conociese el Poder que le movía! Dios quería que Ciro supiese que detrás de todo lo que ocurre, tanto lo malo como lo bueno, está Él. Hay algunos que no saben esto, que piensan que lo malo viene del Satanás y lo bueno viene de Dios, como si hubiese dos dioses, el del bien y el del mal, pero no es cierto. Todo lo que ocurre tiene que pasar por la criba de Dios. Él es el único Soberano. Dios se lo dice en tantas palabras: “Ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto”. Todo lo malo que ocurre en nuestra vida viene también de Dios con el propósito de bendecirnos a la larga; Dios lo ha permitido para bien.
La ultima cosa es la revelación de la obra más importante de Dios: “Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y justicia; háganse brotar juntamente” (v. 8). En la cruz de Cristo Dios obró salvación y justicia a la vez, murió el Justo por los injustos para llevarnos a Dios, justificados. Este es nuestro maravilloso Dios, singular, el único Dios, y nuestro Salvador.
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