“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:1, 2).
Lectura: Is. 43:3-11.
Cuando uno se convierte a Dios lo inunda de una paz inexpresable hasta el punto de que piensa que la vida cristiana va a ser un camino de rosas, los cristianos son todos perfectos, y la iglesia va a ser el cielo en la tierra. Es importante que, de entrada, le avisen que la vida cristiana es una vida de pruebas para ver si fe es real, que conocerá oposición, tentaciones, muchas dificultades, traición, tales como las que pasaron los primeros cristianos, pero, a la vez tendrá la gracia de Dios suficiente para superar todo lo que le pasa, tendrá su ayuda, fuerza de arriba, su presencia real, su consuelo, y su amor personal.
En este texto Dios se identifica como nuestro Creador y Formador, el que nos hizo con sus manos, y nos conoce íntimamente. Él nos hizo y nos redimió. Aquí tenemos al Padre y al Hijo. Nos puso nombre, un nuevo nombre especial que identifica su relación con nosotros. No prometió que no pasaremos por ríos, ni por fuego, sino todo lo contrario, pero prometió estar con nosotros, y que su presencia nos protegerá de manera que no nos dañará el alma. Nos guardará intactos para su reino eterno. Este himno habla de ello:
- Dios no nos ha prometido cielos siempre azules,
ni caminos de rosas a lo largo de nuestra vida;
Dios no nos ha prometido sol sin lluvia,
ni alegría sin tristeza, o paz sin dolor.
- Dios no nos ha prometido que no conoceremos
el trabajo y la tentación, la tribulación y la aflicción;
no nos ha dicho que no soportaremos
muchas cargas, muchas preocupaciones.
- Dios no nos ha prometido caminos lisos y anchos,
viajes rápidos y fáciles que no requieran guía;
que nunca tendremos una montaña rocosa y escarpada,
ni un río turbio y profundo.
- Pero Dios sí ha prometido fortaleza para el día,
descanso para el trabajo, luz para el camino,
gracia para las pruebas, ayuda divina,
compasión inagotable, y amor eterno.
Annie Johnson Flint
Copyright © 2025 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.