DIOS REFERESCA Y DA FUERZA

“A tu heredad exhausta tú la reanimaste” (Salmo 68:9).
 
Lectura: Salmo 68:7-10.
 
            Dios acompañó a su pueblo cuando anduvieron por el desierto: “Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto” (v. 7). Su presencia iba delante de ellos, marcando el camino. ¡Asombroso! No solamente los dirigió, los acompañó, viviendo lo que ellos vivieron. Dios marchó por el desierto con su pueblo. No es un Dios distante, allá en su cómodo cielo, observando de lejos cómo trabajamos y sudamos, dando órdenes, sino que baja para pasar por el caluroso e interminable desierto con nosotros.
 
            El pueblo de Dios pasó por el desierto con sus rebaños, ganado y camellos; niños, jóvenes y ancianos formaron una inmensa procesión, una multitud incontable de gente en marcha bajo el asfixiante sol. Sus ojos se cansaron intentando vislumbrar el próximo oasis donde pudieran descansar y refrescarse, pero no había ninguno a la vista. Entonces Dios abrió los cielos y derramó abundancia de lluvia sobre su agotado pueblo: “Destilaron los cielos ante la presencia de Dios… abundante lluvia esparciste, oh Dios; a tu heredad exhausta tú la reanimaste” (68:8, 9); vino refrigerio de la presencia de Dios. Abundante lluvia cayó sobre la cansada, polvorienta multitud, refrescando a hombre y bestia. Lavó el sudor de sus rostros y los reanimó hasta llegar al próximo oasis.
 
            El pueblo que necesitaba ser refrescado también necesitaba fuerza para seguir adelante: “El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo” (68:35). El caluroso y cansado pueblo fue refrescado por la lluvia y recibió poder y fuerza de parte de Dios para seguir adelante. Cuando perdemos la visión y el camino parece interminable, cuando queremos arrojar la toalla, cuando no podemos dar un paso más, tenemos a un Dios que nos entiende, porque Él está allí marchando por el desierto con nosotros. Ve y siente nuestro cansancio y nos da el ánimo necesario para poder seguir adelante.
 


 Copyright © 2025 Devocionales Margarita Burt, All rights reserved.