FAMILIA EN CRISTO

“Dios hace habitar en familia a los desamparados” (Salmo 68:6).

Lectura: Salmo 68:4-7.

            Nuestro texto en inglés reza: “Dios ha puesto a los solitarios en familias”. Habla de su cuidado de los que están solos o necesitados, proveyéndoles con el sentido de pertenecer y tener familia. Resalta las iniciativas de Dios al juntar a las personas solitarias y crear comunidades, ofreciéndoles apoyo y compañerismo. 

            Todo el contexto habla de la compasión de Dios. Él es sensible a las necesidades emocionales de sus hijos. Dice: “Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada” (68:5). Dios no está lejos en su santa morada en los cielos, sino muy cercano a los que están desamparados: “Saca a los cautivos a prosperidad” (68:6). Provee para ellos. “Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, …” (68:7). Dios no solo sacó a su pueblo de Egipto, iba andando por el desierto con ellos, y anda por el desierto contigo también.

Estos versículos enfatizan la compasión de Dios y su provisión para los vulnerables. La frase, “ha puesto a los solitarios en familias” sugiere que Dios toma a los que están aislados o sin familia y los coloca en comunidades donde pueden recibir cariño y apoyo. Esto se puede entender de varias maneras:

  • Familias literales: Dios puede proveer familias literales, reales, para los que han quedado huérfanos o que han sido abandonados, ofreciéndoles un hogar, amor, y apoyo.
  • Familias espirituales: La frase también resuena con el concepto de una familia espiritual, como la comunidad de la Iglesia, donde las personas encuentran comunión, la sensación de pertenecer, y apoyo mutuo.
  • Dios como Padre: El versículo también sirve como hermoso retrato de Dios como padre, ofreciendo amor, cuidado y protección para los que tienen necesidad.

Cuando nosotros incorporamos a los que se han quedado solos en nuestra familia, comunidad y corazón, estamos siendo como Dios en sus atenciones amorosas que no quiere que nadie se quede solo. ¡Que bendición más grande cuando lo hacemos!


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