Predicación del 26 de Enero de 2022.
Biblia Textual
30 Al día siguiente, queriendo saber de seguro por qué lo acusaban los judíos, lo desató; y mandó reunir a los principales sacerdotes y a todo el Sanedrín; y sacando a Pablo, lo puso ante ellos. 1 Pablo, entonces, fijando los ojos en el Sanedrín, dijo: Varones hermanos: Yo, con toda buena conciencia me he conducido para con DIOS hasta este día. 2 Pero el sumo sacerdote Ananías mandó a los que estaban junto a él golpearle la boca. 3 Entonces Pablo le dijo: ¡DIOS te golpeará a ti, pared blanqueada! Estás sentado para juzgarme conforme a la ley, ¿y violando la ley, mandas que me golpeen? 4 Entonces los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo sacerdote de DIOS injurias? 5 Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que fuera el sumo sacerdote; pues está escrito: No hablarás mal de una autoridad de tu pueblo. 6 Entonces Pablo, percibi-endo que una parte era de saduceos y otra de fariseos, dijo a gran voz en el Sanedrín: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos. ¡Acerca de la esperanza de la resurrección de los muertos se me juzga! 7 Y al decir él esto, se produjo un altercado entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. 8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángeles ni espíritus; pero los fariseos admiten todo eso. 9 Se produjo entonces un griterío enorme. Se levantaron algunos de los escribas de la secta de los fariseos y protestaban violentamente, diciendo: No hallamos nada malo en este hombre. ¿Y si acaso le ha hablado un espíritu o un ángel? 10 Y como el altercado arreciara, temiendo el tribuno que despedazaran a Pablo, ordenó que bajara la tropa y lo sacaran de entre ellos por la fuerza, y lo llevaran a la fortaleza. 11 A la noche siguiente, se le apareció el Señor y le dijo: ¡Ánimo! Porque como testificabas fielmente acerca de Mí en Jerusalén, así también tienes que testificar en Roma.
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