Predicación del 19 de Enero de 2022.
Biblia Textual
17 Y me aconteció que después de regresar a Jerusalén, y cuando estaba orando en el templo, tuve un éxtasis, 18 y vi que me decía: Apresúrate y sal pronto de Jerusalén, porque no recibirán tu testimonio acerca de Mí. 19 Y yo dije: Señor, ellos saben que yo estaba encarcelando y azotando en cada una de las sinagogas a los que creen en Ti. 20 Y cuando era derramada la sangre de Esteban, tu testigo, yo mismo estaba presente consintiendo y guardando las ropas de los que lo mataban. 21 Y me dijo: Ve, porque Yo te enviaré lejos a los gentiles. 22 Y lo escucharon hasta esa palabra, y alzando la voz, gritaron: ¡Quita a ése de la tierra, que no conviene que viva! 23 Y como ellos seguían gritando y agitando sus mantos y echando polvo al aire, 24 el tribuno mandó meterlo en la fortaleza, ordenando que fuera interrogado con azotes para descubrir por qué causa le gritaban así. 25 Pero cuando lo estaban atando con las correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Acaso a un ciudadano romano y sin sentencia previa se os es permitido azotar? 26 Cuando el centurión oyó esto, fue al tribuno y le avisó, diciendo: ¿Qué vas a hacer? Porque este hombre es romano. 27 El tribuno se le acercó entonces, y le dijo: Dime, ¿eres tú romano? Y él dijo: Sí. 28 Y el tribuno respondió: Yo, con una gran suma adquirí esta ciudadanía. Entonces Pablo dijo: Pues yo la tengo de nacimiento. 29 De manera que los que iban a interrogarlo se apartaron de él al instante. Y hasta el tribuno, aun por haberlo atado, tuvo temor al saber que era romano.
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