1 Pedro 3: 8-9

Pero ninguno de los hombres puede domar la lengua, un mal incapaz de ser aquietado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Señor° y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a semejanza de Dios. La Biblia Textual Leer más

1 Pedro 3: 5-6

Porque así también se ataviaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándolo señor; de la cual vosotras fuisteis hechas hijas haciendo el bien, sin temer a ninguna amenaza.   La Biblia Textual Leer más

1 Pedro 3: 3-4

Vuestro atavío no sea el exterior, de trenzado de cabellos y atavíos de oro, o de uso de vestidos lujosos, sino el del corazón, es decir, la persona interior, con el adorno imperecedero de un espíritu afable y apacible, el cual es muy precioso delante de Dios.   La Biblia […] Leer más

1 Pedro 3: 1-2

De la misma manera, esposas, estad sujetas a vuestros propios maridos, para que también los que no creen a la Palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, al observar vuestra reverente y casta manera de vivir.   La Biblia Textual Leer más

Efesios 3:16-17

16para que os dé, conforme a la riqueza de su gloria, ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, La Biblia Textual Leer más

Efesios 3:11-12

11conforme al plan de las edades,° que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, 12en el cual tenemos seguridad y derecho de entrada con confianza por la fe en Él. La Biblia Textual Leer más