Hechos 10:17-33

Predicación del 27 de Enero de 2021.

Biblia Textual

17 Y mientras Pedro estaba perplejo en sí mismo (qué sería la visión que había visto), he aquí los varones enviados por Cornelio, habiendo averiguado por la casa de Simón, aparecieron en la puerta. 18 Y llamando, preguntaban: ¿Posa aquí Simón, al que llaman Pedro? 19 Pensando Pedro en la visión, el Espíritu dijo: He aquí, tres varones te buscan, 20 así que levántate, baja, y ve con ellos sin dudar, porque Yo los he enviado. 21 Bajando entonces Pedro hacia los varones, dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la razón por la que estáis aquí? 22 Y ellos dijeron: Cornelio, centurión, varón justo y temeroso de DIOS, y aprobado por toda la nación de los judíos, fue instruido por un santo ángel para hacerte ir a su casa, y oír algunas palabras de tu parte. 23 Entonces invitándolos a entrar, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, fue con ellos, junto con algunos de los hermanos de Jope. 24 Y al día siguiente entró en Cesarea. Y Cornelio había invitado a sus familiares y amigos íntimos, y los estaba esperando. 25 Y cuando Pedro iba a entrar, Cornelio salió a recibirlo, y postrándose a sus pies lo adoró. 26 Pero Pedro lo levantó, diciendo: ¡Levántate, que yo mismo soy un hombre! 27 Y conversando con él, entró y halló a muchos que se habían reunido, 28 y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío reunirse o asociarse con un extranjero, pero DIOS me ha mostrado que a ningún hombre llame común o inmundo. 29 Por tanto, al ser llamado, vine sin vacilación. Así que pregunto: ¿Por qué causa me llamasteis? 30 Y Cornelio dijo: Hace cuatro días estaba orando en mi casa, a esta hora, la novena, y he ahí un varón con vestidura resplandeciente se presentó delante de mí, 31 y dijo: Cornelio, tu oración fue oída, y tus limosnas fueron recordadas delante de DIOS. 32 Envía, pues, a Jope, e invita a Simón, quien es llamado Pedro; este está hospedado con cierto Simón, un curtidor, junto al mar. 33 Así que, enseguida envié a ti, y tú hiciste bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí delante de DIOS para oír todo lo que el Señor te ha ordenado.