“Porque no hay distinción alguna, por cuanto todos pecaron, y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:22, 23, BTX). Todo ser humano tiene dos condiciones que le priva de toda posibilidad de entrar en la gloriosa presencia de Dios: la culpa y el dominio del pecado. Somos culpables […] Leer más