EL EVANGELIO DEL REINO (19)

“Vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2).
 
“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:17).
 
“Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo. El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14, 15).  
 
Jesús, (después de su resurrección) iba… “apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios” (Hechos 1:3).
 
“Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento” (Hechos 28:29, 30).
 
Juan el Bautista, el Señor Jesús, los 12 apóstoles y el apóstol Pablo, todos predicaban el evangelio del reino de Dios. El reino era la esencia de su mensaje, el tema del cual hablaban en sus predicaciones. Este es el título general que encabezaba todo lo que enseñaban. Por tanto, es vital que comprendemos cuál era el contenido de este tema, porque es el tema de los Evangelios, y básicamente, el de la Biblia. Vamos a intentar resumir su contenido.
 
¿En qué consiste el reino? Jesús decía que el reino de Dios ya se había acercado. ¡Vino el Rey! No es un reino de este mundo, tampoco era el reino de Israel, porque Israel no era un reino independiente, sino que formaba parte del Imperio Romano y su independencia no se había acercado. El reino de Dios no es ni geográfico, ni político, sino un reino espiritual bajo el gobierno de Dios.
 
¿Qué predicaban el Señor y los apóstoles? Para entrar en el reino has de arrepentirte y creer el evangelio. El reino está formado por gente de todo el mundo que se ha arrepentido de toda injusticia en su manera de vivir, como explicó Juan el Bautista. La entrada en el reino, entonces, es por medio del arrepentimiento y la fe en el evangelio: en la muerte, resurrección, ascensión y segunda venida de Jesús, y en su implicación para nosotros. Los que lo creían fueron bautizados y recibieron el Espíritu Santo. Nacieron de nuevo por obra de Dios. Ya eran una nueva creación, una segunda creación de Dios, y formaban una nueva raza encabezada por el Señor Jesús, el nuevo Adán, y las primicias de una nueva existencia.
 
¿Cómo es el reino?  En las parábolas del reino, Jesús explicaba que el reino empieza de forma pequeña y va creciendo continuamente, aunque de modo desapercibido, hasta llenar toda la tierra. En su estado visible es una multitud mixta que permanecerá mezclada hasta el final cuando la cizaña será separada del trigo, los peces que no valen de los comestibles, y las cabras de las ovejas. Los unos procederán al lugar de tormento y los otros al gozo del Padre.
 
¿Cómo es la vida en el reino? Es una vida de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo, en comunión con los hermanos, bajo la ley de Dios que está escrita en nuestros corazones. Es una vida de pruebas, persecución y perseverancia hasta que vuelva Cristo en gloria y se manifieste el reino en su plenitud y cumplimiento total.

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