23. Marcos 3: 27-35

Estudio del 5 de junio de 2018 en la Iglesia Evangélica Pinar del Río, Barcelona.

Biblia Textual

27 Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes, a menos que primero ate al fuerte, entonces podrá saquear su casa.
28 De cierto os digo que todos los pecados y las blasfemias con que blasfemen los hijos de los hombres les será perdonado,
29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es reo de un pecado eterno.
30 Esto les dijo porque afirmaron: Tiene un espíritu inmundo.
31 Y llegan su madre y sus hermanos, y quedándose afuera, lo enviaron a llamar.
32 Y había una multitud sentada a su alrededor, y le dicen: Mira, tu madre y tus hermanos te buscan afuera.
33 Y respondiéndoles, dice: ¿Quién es mi madre y los hermanos?
34 Y mirando en derredor a los que estaban sentados en torno suyo, dice: ¡He aquí mi madre y mis hermanos!
35 Cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y hermana, y madre.